Nuestro Proyecto Educativo

De la sociedad del conocimiento a la sociedad del aprendizaje

Educación del Talento

 

 

José Antonio Marina define talento como: “La inteligencia que elige bien sus metas, maneja la información, gestiona las emociones y pone en marca las virtudes necesarias para alcanzarlas, ampliar su capacidad de acción y conseguir una mejora continua”. En estos momentos la principal fuente de la riqueza de las naciones es su talento, tanto en su capacidad para generarlo como para gestionarlo. Sólo así podremos hacer frente a los desafíos que nos impone una sociedad caracterizada por su velocidad, complejidad y su gran capacidad de cambio. La economía cada vez se basa más en la información y la tecnología y nosotros debemos tener la capacidad de adaptarnos a este nuevo contexto.

La infancia y la juventud estaban asociadas al periodo de aprendizaje, y la escuela es donde hasta ahora tenía lugar, pero esto está cambiando. Todos los agentes sociales se ven en la obligación de estar en un aprendizaje continuo. En el mundo tan cambiante y acelerado en el que estamos viviendo aprender es el único recurso que tiene nuestra sociedad para sobrevivir, puesto que aprender es el recurso que tiene la inteligencia para adaptarse al entorno.

Esto nos exige pasar de la sociedad del conocimiento a la sociedad del aprendizaje. La sociedad del aprendizaje es aquella capaz de aprovechar toda la información que tiene a su alcance y generar valor a partir de la misma. Alcanzar la sociedad del aprendizaje es un imperativo y para ello es necesario que todos los agentes implicados se eduquen y que en todos se despierte el deseo de aprender.

Hoy más que nunca sabemos que la educación es la gran esperanza de las sociedades, que tenemos que invertir recursos en ella y que bien dirigida nos llevará a construir una sociedad más digna, justa, donde todo el mundo pueda desarrollar al máximo sus potencialidades. Todos somos conscientes de la importancia del periodo de formación de los niños y adolescentes para enfrentarse con garantías a los retos del futuro. Los padres ocupan un lugar central en este proceso, que se ha ido transformando a lo largo de este último siglo en un acto de extrema dificultad. Educamos para un mundo que desconocemos: como educadores sabemos que el futuro nos plantea más interrogantes que respuestas.

¿Cómo podemos generar talento?

El Centro de Investigación de  la Universidad de Padres está inmerso en un profundo proceso investigador a lo largo de estos años. Tanto nuestras investigaciones como nuestra experiencia con las familias que han seguido nuestros cursos, nos han conducido a reformular las tradicionales escuelas de padres.

La Universidad de Padres tiene tres grandes objetivos:

  • Convertirnos en un observatorio que oriente a los educadores, especialmente a los padres, y a la sociedad en general, sobre el rumbo que van tomando las cosas. Comunicando los hallazgos, avisando de las oportunidades y alertando de los peligros que la velocidad del cambio produce. Lo fundamental es entender que estamos virando desde la sociedad del conocimiento a la sociedad del aprendizaje. Todos nosotros debemos convertirnos en los protagonistas de nuestra manera de aprender y desarrollarnos, buscando la mejor información, los mejores hallazgos científicos y tecnológicos para incorporar a nuestra vida diaria.

  • Ayudar a los padres a fomentar talentos flexibles, de gran inteligencia práctica, capaces de aprender constantemente, de fijarse metas ambiciosas y realistas, de poner empeños para conseguirlas. En definitiva, lograr que cada niño encarne las mejores posibilidades de nuestra especie.

  • Los padres no son sólo padres, son profesionales, amigos, hijos y personas que tienen anhelos, proyectos y sueños de avanzar y mejorar sus vidas. Creemos que debemos incorporar a nuestro modelo pedagógico el concepto de desarrollo personal a través de la paternidad. Unos padres mejor preparados como personas estarán mejor preparados para asumir su proyecto familiar de manera exitosa.

Nuestro mayor objetivo es que cada uno de los niños desarrolle su inteligencia  al máximo de sus posibilidades, es decir, que desarrollen todo su talento.