La Fundación Educativa Universidad de Padres es un Centro de Investigación educativo dirigido por José Antonio Marina. Nuestro proyecto pedagógico y educativo está dirigido a padres y madres, como ayuda en el proceso educativo de sus hijos. Además se suman la investigación, la formación de docentes y otros profesionales y la elaboración de programas específicos para la prevención o el tratamiento de problemas educativos.
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Deberes sí, deberes no. Y tú, ¿qué opinas?

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Como ya viene siendo habitual en cada curso escolar,  surge de nuevo el debate sobre si los profesores deben mandar deberes para hacer en casa. La polémica viene de lejos…  Como es lógico, es un tema que nos interesa mucho en la Universidad de Padres  y que hemos procurado estudiar de forma rigurosa y objetiva.  Un ejemplo, las dos confederaciones de padres no se ponen de acuerdo. La CEAPA critica los deberes y la CONCAPA los considera imprescindibles.

¿Deberes no?

El informe PISA  llamado ¿Los deberes perpetúan la desigualdad?, se centra en analizar de qué manera la cantidad de tiempo dedicado al trabajo influye en el rendimiento académico de los alumnos según su nivel económico. Además, apunta interesantes ideas. Por una parte, que el total de tiempo dedicado al estudio en el hogar ha descendido en los últimos 10 años, algo que puede resultar paradójico teniendo en cuenta que los nuevos planes de educación se han centrado en la evaluación continua y en el trabajo práctico al salir de clase.

Los niños españoles estudian dos horas más a la semana que la media de la OCDE

Además, los estudiantes que provienen de entornos más desfavorecidos tienden a realizar menos deberes que sus compañeros privilegiados, lo que influye en sus notas finales de forma significativa. En muchos casos, aquellos carecen de un espacio adecuado para estudiar y pueden disponer de cargas familiares e incluso laborales que les impidan dedicar el mismo tiempo al estudio.

Según mostraba el informe, los estudiantes de la OCDE pasan unas cinco horas a la semana estudiando en casa. España supera dicha cifra con amplitud, ya que los alumnos de 15 años destinan de media más de seis horas. Aun así, una cantidad sensiblemente inferior a las nueve horas de Italia o las 10 de Rusia. El país modelo de la educación internacional, Finlandia, se encuentra en el último puesto de la lista con unas tres horas semanales. Corea, la República Checa o Eslovaquia son países que se distinguen por no dedicar demasiado tiempo al trabajo en casa.

Las actividades de repaso son necesarias, y si se hacen, por ejemplo, tres o cuatro horas después de haber aprendido algo, son extremadamente eficaces.

 

Muchos padres españoles consideran que sus hijos -en especial de primaria- llevan demasiados deberes a casa y que eso agobia a los niños, dificulta la convivencia familiar y convierte a los padres en maestros de sus hijos. Hay que tener en cuenta, además, que muchos niños y adolescentes tienen actividades extraescolares que también exigen mucho tiempo.

Para abrir el debate, exponemos los argumentos que aducen los defensores y los críticos de los deberes en casa:

  • Aspectos positivos: favorecen el desarrollo del niño, refuerzan el aprendizaje que tiene lugar en el aula, promueven la autonomía y el hábito de trabajo, son adecuados para los aprendizajes que se basan en la repetición y la práctica (lectura, cálculo), sirven para conectar el contexto escolar con la vida cotidiana.
  • Aspectos negativos: generan problemas de ansiedad, inciden negativamente en el clima familiar, son elementos de desigualdad para las familias con menos recursos educativos, ocupan el tiempo familiar en el que tienen lugar otro tipo de aprendizajes, los equipos docentes no suelen coordinar los deberes, no se personalizan ni se calculan en conjunto.

JA Marina circunscribe los deberes escolares a “un tema técnico”, ya que es necesario que los niños aprendan cosas fuera de la escuela si se quiere que “aprovechen de la mejor manera su etapa formativa”. 

Las conclusiones a las que hemos llegado en la Universidad de Padres son:

El lugar de aprender las disciplinas académicas es la escuela. La tradicional idea de que en la escuela se escucha y en casa se estudia no es de recibo en primaria y secundaria. Los padres no pueden ser maestros de sus hijos.

  • Las actividades de repaso son necesarias, y si se hacen, por ejemplo, tres o cuatro horas después de haber aprendido algo, son extremadamente eficaces.
  • Hay actividades que necesitan un entrenamiento repetitivo (la lectura, por ejemplo) que puede exigir más tiempo del que se le puede dedicar en la escuela. En eso, la ayuda de los padres puede ser necesaria. En algunos países se ha implantado un sistema de portfolios –una recopilación de los trabajos del niño- que nos permite seguir sus progresos.
  • Los padres debemos mostrar interés por lo que nuestros hijos han aprendido en la escuela. Mientras  hablan de ello, lo están repasando.
  • Responsabilidad, organización del tiempo, valoración del trabajo. En casa, los hijos aprenden otras muchas cosas muy importantes: 
  • Debemos tener en cuenta que cada niño aprende de una manera diferente, a una velocidad distinta, con unos intereses especiales y con unos recursos y unas dificultades propias. El ideal sería que el profesor evaluase la cantidad de deberes de cada niño. En general,  parece sensata la regla de los 10 minutos propuesta por el profesor Harris Cooper, de la Universidad de Duke. El autor considera que los alumnos que hacen deberes tienen mejores resultados que los que no, pero solo si lo hacen con la calidad y cantidad adecuada. Propone que los alumnos de primer curso de primaria se impliquen 10 minutos diarios, y que se vaya incrementando este tiempo 10 minutos en cada curso, lo que supondría estudiar una hora el último curso de primaria. En secundaria, los deberes son más necesarios y se deberían alcanzar las dos horas al día.

Lo importante no es que el alumno estudie, sino que aprenda. ¿Lo conseguiremos entre todos?

Con espíritu aventurero y con mucho respeto puedo decir que estoy en estado de aprendiendo a aprender en un mundo fascinante a la vez que en continuo movimiento como es el de la educación y, a la vez, en la misión de intentar difundir los conocimientos creados por los grandes investigadores del mundo UP. Serendipia!!

3 Comments
  • Jose Maria
    12 octubre, 2018

    Tambien creo que los deberes son necesarios. Permite reforzar conocimientos.
    Es posible que genere desigualdad porque habrá padres mejor formados que otros, pero eso ha ocurrido siempre. Los padres mejor formados si sus hijos no traen deberes se los van a inventar para reforzar el aprendizaje de los hijos.

  • claudiavalentina1909
    16 octubre, 2018

    Yo creo que debemos analizar y seguir el método de estudio que lleva Finlandia, ya que si es un país modelo en educación y solo le dedica tres horas a la semana en educación por algo será. Además aunque en los niños los deberes forman disciplina, también debemos ver que son los padres que terminan haciendo los deberes y los hijos solo acompañan en el proceso, por lo menos esto ocurre en la etapa de primaria y lo digo porque he observado a varias madres haciéndolo.

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