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Educar a una generación digital: un bello reto

En este mundo hiperconectado en el que vivimos, la educación digital de los niños es una tarea fundamental. Pero ¿cómo se hace?

Al igual que la educación en sí, la educación digital, idealmente, debe empezar desde que los niños son muy pequeñitos. Debemos enseñarles, marcarles el camino, los límites, advertirles de los riesgos y ayudarles a regular el uso, a la par que los acompañamos en el descubrimiento de todas esas opciones maravillosas que nos brinda la tecnología.

Sé que no todos nos consideramos millennials, ni todos sentimos eso de que la tecnología es nuestra amiga. A muchos, la tecnología, internet o las redes sociales, se les hace bola o les asusta, e incluso algunos viven conscientemente al margen porque no aprueban el (ab)uso que muchas veces se hace. Por ello, el primer paso es perder el miedo, romper tabús, educarnos para educar.

Y esa es una de las partes más bonitas de la educación: mientras enseñamos, aprendemos.

Además, es un derecho de los niños: la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD) recoge en el artículo 83 el derecho a la educación digital.

Competencia digital

Y aunque a veces sentimos que nuestros menores, nativos digitales, se mueven por la red como pez en el agua, esto no les libra de cometer errores o de confiarse, ni nos libra a nosotros de la responsabilidad de educarles en el buen uso.

Partamos de dos ideas: educar es dar oportunidades, y el conocimiento convierte el miedo o la ignorancia en prudencia.

Debemos educarnos para educarles, formarnos en aspectos básicos de internet para poder enseñarles. Conocer las herramientas y redes que van a usar y conectar con ellos, hablar su mismo idioma. No demonices la tecnología porque, como ya hemos dicho, es una herramienta imprescindible hoy en día, y más aún el día de mañana. El mundo digital no es ese otro mundo, como fue en los noventa, los dos mil, o incluso la década pasada, hoy en día el mundo es digital.

Recursos para una educación digital en familia

  • Enséñale a hacer un uso responsable de internet y a tener un comportamiento seguro. Porque los niños aprenden más de lo que hacemos que de lo que decimos, sé su mejor ejemplo.
  • Ayúdale a saber que en internet también hay un código de conducta, que el respeto, la empatía y el resto de los valores fundamentales deben estar igualmente presentes en las relaciones online. La netiqueta es el conjunto de reglas básicas de comportamientos que deben seguir y compartir los usuarios de internet. 
  • Supervisa y acompaña su aprendizaje. Conoce y, si es necesario, usa las herramientas de control parental, sobre todo cuando son muy pequeños. Esto te ayudará a crear un entorno digital adecuado para tus hijos. 
  • Ponte al mando preparando un entorno TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación) ajustado a su edad: usad cuentas de usuario específicas, buscadores y navegadores infantiles. Aprende a conocer los servicios adecuados para cada edad o nivel de desarrollo. Usa las versiones para niños de las aplicaciones (hay muchas, por ejemplo, YouTube Kids).
  • Establece reglas y límites en función de su edad y madurez: presta atención a lo que hace mientras está conectado, conoce su actividad en redes sociales, y sabrás mejor cómo establecer las normas que necesita.

Educándoles desde pequeños, cuando crezcan, cuando lleguen a la (pre)adolescencia, nos sentiremos más seguros porque sabremos que tienen una buena base, que nos dará tranquilidad. Así tendremos menos tentación de prohibir por prohibir, que es lo que a veces hacemos confiando en la falsa sensación de seguridad que nos da.

Si tus hijos ya son más mayores, habla con ellos, conversa, acércate. Pregúntales sobre sus youtubers preferidos, las app que más usan, cuáles han dejado de usar y por qué. Y escúchalos cuando respondan, a veces los adultos preguntamos pero no tenemos tiempo para escuchar la respuesta, o preguntamos solo para después contestar también nosotros. Si les escuchas te hablarán, los conocerás mejor, confiarán más en ti y sabrán que, si lo necesitan, pueden contar contigo. Pídeles que te enseñen a usar tu nuevo móvil si te sientes perdido, que te ayuden a aprender a usar las herramientas que ellos ya conocen, hazles sentir importantes.

Cuando creas que tu hijo está preparado para empezar a usar redes sociales, conócelas, úsalas, sé contacto suyo dentro de dichas redes sociales desde el principio. Te dará seguridad y él será más prudente, además así te será más fácil respetar su intimidad y no cotillear lo que hace en internet.

Recuerda, la educación es la mejor forma de prevención.

 

Sophie Álvarez-Vieitez  sophie.alvarezvieitez@ginso.org

Licenciada en Psicología y Master en Psicología Clínica y Psicoterapia.

Psicóloga por vocación, llevo casi 15 años ejerciendo la psicología clínica y tengo amplia experiencia en el trabajo con familias y con población infantojuvenil. Durante estos años he complementado mi actividad clínica con la formación en centros educativos y organizaciones. 

Experta en psicología clínica y psicoeducación, hace 9 años que entré a formar parte del equipo de Ginso, donde actualmente soy la responsable de Recurra Prevención y de su programa de educación en valores y educación emocional Generación Convive. 

Y tú ¿qué opinas?