La Fundación Educativa Universidad de Padres es un Centro de Investigación educativo dirigido por José Antonio Marina. Nuestro proyecto pedagógico y educativo está dirigido a padres y madres, como ayuda en el proceso educativo de sus hijos. Además se suman la investigación, la formación de docentes y otros profesionales y la elaboración de programas específicos para la prevención o el tratamiento de problemas educativos.
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La motivación de aprender

Una de las quejas más frecuentes de los padres es “mi hijo es un mal estudiante”, “a mi hijo no le gusta estudiar”. Ser buen estudiante es algo que tranquiliza mucho a los padres. Porque piensan que si los estudios van bien, todo va bien. Esto no es del todo verdadero, porque la experiencia nos dice que muchos malos estudiantes acaban siendo personalidades triunfantes y excepcionales, pero, para evitar pecar de optimistas, en la UP deseamos que a vuestros hijos les guste aprender. Nos parece uno de los grandes recursos que conviene fomentar, y nos esforzamos sobre este asunto para poderos dar consejos útiles.

Os proponemos un juego. Queremos someteros a una prueba semejante a la que soportan nuestros hijos o alumnos. Puesto que comprendemos la palabra “aprender”, tenemos que saber lo que significa. ¿Nos lo podías explicar? No somos unos sádicos al imponeros ese esfuerzo. Lo que pasa es que en la Universidad de Padres estamos convencidos de que pensar y aprender son experiencias maravillosas, que todos tenemos que disfrutar. Ser padres o docentes supone estar dispuestos a aprender siempre. Nosotros, desde luego, estudiamos mucho, y eso nos hace sentirnos afortunados.

Os daremos una definición: Aprender es guardar en la memoria información o experiencias que van a determinar nuestra conducta futura. Aprendemos continuamente sin darnos cuenta. Y, también, lo hacen los animales. La gran diferencia es que los seres humanos podemos decidir lo que queremos aprender y la forma de lograrlo es estudiando. Lo que deseamos es que los chavales no se conformen con el aprendizaje pasivo de la experiencia, sino que deseen aprender más, que sean curiosos, exploradores, investigadores. A partir de ahí, estudiarán sin darse cuenta de que lo están haciendo. Rousseau, un personaje que influyó mucho en la educación europea escribió: “Dad al niño el deseo de aprender y cualquier método será bueno”.

Los niños son curiosos y debemos fomentar esa curiosidad ¿Habéis visto con qué atención observan a las hormigas o con qué insistencia os hacen preguntas ¿Para qué iban a preguntar si no quisieran aprender? Los problemas surgen cuando llegan a la escuela, porque entonces deben aprender cosas que los adultos consideramos imprescindibles, pero que a ellos les resultan muchas veces aburridas. Y, ¿cómo resolver este problema? En primer lugar, preguntando a los que lo han sabido resolver, es decir, a los niños que estudian, ¿por qué lo hacen?

  1. Porque les gusta, es decir, les encanta aprender
  2. Porque quieren tener contentos a sus padres
  3. Porque se dan cuenta de que progresan y disfrutan con ello.
  4. Porque está acostumbrados a cumplir con su deber y saben que estudiar es su obligación
  5. Porque sus amigos estudian
  6. Porque han adquirido el hábito de hacerlo
  7. Porque temen el castigo
  8. Porque estudiar no les exige demasiado esfuerzo
  9. Porque tiene una vaga idea de la utilidad para el futuro
  10. Porque reciben algún tipo de reconocimiento cuando sacan buenas notas.

Este puede ser un buen decálogo que puede ayudarnos a hacer que los chicos estudien. Los padres podemos hacer mucho para conseguirlo. No hace muchos años, en EEUU se comprobó que los alumnos de padres orientales obtenían una puntuación mayor en los test de inteligencia que los nativos estadounidenses, Al investigar la razón, se descubrió que los padres de inmigrantes orientales estaban más pendientes de los estudios de sus hijos y les exigían más que los padres americanos, y eso, influía no solo en los resultados académicos, sino en los test de inteligencia.

También sabemos que la escuela tiene un papel decisivo en el fomento de la motivación de estudiar. Una vez más se constata que es necesario que las familias y la escuela trabajen juntas. Debemos fomentar en los chicos el deseo de aprender. Y para lograrlo, todos, padres y madres, docentes y sociedad civil, en general debemos experimentar esa misma motivación.

Os sentiréis vivos, realizados, capaces. Educar a vuestros hijos es una estupenda oportunidad para desarrollaros vosotros.

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