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Las mejores actividades de animación a la lectura para tus hijos

actividades de animacion a la lectura infantil

El hábito de la lectura es una invitación a surcar, por diferentes mundos y universos, las ideas, historias y fantasías, que son los «platos principales» que se sirven para alimentar el conocimiento y la imaginación. En pocas palabras, se trata de un «deporte» que ayuda a mantener el cerebro en forma.

Por todo eso y mucho más, poner en práctica una serie de actividades de animación a la lectura, orientadas a la formación intelectual de nuestros hijos e hijas, podría forjar un futuro de mujeres y hombres capaces de alcanzar grandes metas.   

Numerosos estudios han demostrado que pequeñas «dosis« de lectura diaria tienen el poder de formar personas empáticas, creativas y con pensamiento crítico; incluso las probabilidades de que sus funciones cognitivas gocen de mayor longevidad, son altas. Esto es una evidencia. Ahora, trascribiendo lo que nos dicta la razón, todas estas características parecen ser suficientes, para generar cambios fructíferos en la sociedad a largo plazo. 

No obstante, es una verdadera pena que la acción de leer no sea una de las actividades infantiles y juveniles más practicadas en nuestra sociedad. Los datos así lo atestiguan. La investigación del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) determinó que el 35% de la población española no es devota de los libros, lo que se traduce en menos niños y niñas con vocación por la lectura.

Vamos a indagar algo más en el asunto.

¿Por qué el hábito de leer no es un «decálogo» en muchos hogares? 

Si hubiese que señalar a los principales culpables (puede haber varios) de la falta de interés en los libros que exhiben muchos de nuestros pequeños, todas las miradas se posarían en nosotros y nosotras, los padres y madres. 

Es habitual encontrar progenitores que no le dan a la lectura infantil la importancia que tiene. No lo vemos como un elemento diferenciador en ese momento. Y no solemos tener una visión a largo plazo, donde entonces sí que haber incentivado actividades de animación a la lectura en nuestros peques repercutiría muy positivamente en los adolescentes y adultos que en un día se convertirán. 

Pero claro, con el estilo y ritmo de vida actual, repleto de quehaceres que debemos realizar durante el día, ciertamente nos da la sensación de que no tenemos tiempo suficiente para dedicarnos a incentivar la lectura infantil en casa. 

Ahora bien, debemos preguntarnos si esta es una justificación para no empujar a nuestros hijos e hijas a navegar por diferentes dimensiones a través de la lectura. Actividades de animación a la lectura hay diversas. Si esta saludable actividad, efectivamente, estimula el crecimiento y desarrollo intelectual de nuestros hijos, entonces no hay excusa que valga. 

Por muy cansados, cansadas o estresados y estresadas que nos encontremos, leer debe convertirse en una especie de decálogo consensuado en nuestros hogares, como lo es cualquier otra actividad básica del ser humano (comer, bañarse, cepillarse los dientes, etc.). Eso, sin mencionar que siempre hay un pequeño espacio para coger los libros en casa. Basta con organizarse y trazar un plan que enmarque la realización de actividades de animación a la lectura. Y es aquí donde precisamente queremos ayudar.

Así pues, os proponemos y recomendamos buenas actividades de animación a la lectura para vuestros hijos e hijas.

UP family animacion a la lectura

Actividades de animación a la lectura que deberíamos convertir en un hábito 

Antes de promover un cambio de hábito en casa, debemos, como primer paso para establecer y desarrollar actividades de animación a la lectura en casa, impulsar un verdadero cambio de conducta en nosotros mismos, los padres y madres. ¿Cómo? Hay muchas formas. Podríamos comenzar por reemplazar esos hábitos no muy provechosos, como postrarse enfrente del televisor 1-2 horas al día, y emplear ese tiempo en la enriquecedora actividad de coger los libros. 

De ese tiempo que le dedicamos a la televisión, se podría ceder la mayoría a regalarle a nuestro hijo e hija una aventura literaria que le muestre un mundo distinto y que le despierte su curiosidad por descubrir mucho más. 

Por supuesto, hay otras actividades de animación a la lectura que le siguen a este cambio:

Lecturas conjuntas: si lees, él y ella leerán

Los hijos e hijas son, en la mayoría de ocasiones, fiel reflejo de nuestra personalidad, hábitos y cultura. Y no es de extrañarse que ellos y ellas repliquen lo que ven con gran precisión y recurrencia. Lo que digamos y hagamos en casa van a repetirlo también. Por consiguiente, además de dedicarles tiempo, una de las mejores maneras de empezar a «sembrar la semilla» de la lectura en los pequeños es con el ejemplo. 

Eso quiere decir que si eres un padre o una madre con disciplina lectora, las posibilidades de que tu hijo e hija muestre interés por la lectura a temprana edad serán mucho mayores. 

Y por qué no, leer juntos, en familia. Especialmente a edades tempranas, cuando una buena historia infantil, de dibujos o cómic entusiasma a los peques como pocas otras cosas a esa edad, emprender lecturas conjuntas que os involucre a padre, madre, hijo e hija, será una actividad divertida para todos y de gran valor educativo para ellos y ellas.

Léele cuentos

Quizá parezca una idea cliché, pero sí que funciona con una de las más eficientes actividades de animación a la lectura. Si quieres que tu pequeño empiece a ver a los libros como grandes y excitantes amigos con los que explorar y ser partícipe de geniales aventuras, léele cuentos. Bien sea antes de dormir, después de comer o por ejemplo durante un paseo por el parque; el fin es encontrar un momento para leerle un cuento apropiado para su edad.

Una acción que puede ayudar muchísimo para que la experiencia resulte divertida tanto para vosotros y vosotras, como para vuestro hijo o hija, es ponerle voces diferentes a los personajes del cuento. Y si el pequeño o la pequeña os pide que leáis siempre el mismo cuento, hazlo con el mismo entusiasmo, aunque ya no os cause la misma gracia e ilusión que la primera vez.

Elegir lecturas de temáticas afines a los peques

Los gustos y preferencias de los niños y niñas son como los camaleones, que cambian de colores prácticamente cuando les conviene. Puede que a nuestro pequeño hoy le encanten las temáticas de aventura, pero mañana es posible que se sienta fascinado por las historias de suspense o familiares. 

Cuando esos momentos llegan, no tenemos más remedio que hacer un cambio en la elección de libros y basar la búsqueda de nuevos títulos en función a su nueva temática favorita.

Esta circunstancia no nos coge por sorpresa a ninguno. Y es que nuestra planificación de actividades de animación a la lectura siempre va a estar sujeta a estas lógicas transformaciones en las preferencias de nuestros hijos e hijas, condicionadas por su edad, crecimiento y los nuevos entornos que les rodean.

Otro consejo a tener en cuenta: si vemos que el peque comienza a opinar y a sacar a relucir su capacidad crítica, hay que permitirle que sea él o ella quien elija. No debemos reprimirle. ¡Ojo!, siempre y cuando sean libros acordes a su edad. Evita imponerle una lectura que no le interesa porque podrías causar una ruptura en su amor por los libros o los cuentos. 

Hacer que crezca su amor por un autor o personaje favorito

Y hablando de amor, no os sorprenda cuando los niños o niñas se enamoren de las maravillosas aventuras de algún personaje, o, por ejemplo, del buen hacer de un escritor o escritora. Si eso sucede, procurar que esa historia de amor sea lo más duradera posible, regalándole todos los libros que encuentres de dicho autor o autora. 

Así estaremos dejando el camino despejado para que los jóvenes escriban su propio cuento, donde ellos y el hábito de lectura vivan felices para siempre. 

Mostrarles el rostro más divertido de la lectura

La relación de nuestros hijos e hijas con los libros puede ser una montaña rusa si en el plan de actividades de animación a la lectura que tengamos, no le dedicamos tiempo a ayudarles a comprender que leer es un juego más (o un deporte o actividad lúdica). La lectura tiene que ser visto por nuestros hijos e hijas como una apuesta de ocio y entrenamiento, no como una obligación. Parece una tarea difícil (y lo es en cierta medida), pero si logramos que aprecien el insondable universo creativo e imaginativo que tienen ante sí, seguro que agarran los libros y no los sueltan jamás.

Algunas ideas para lograr este objetivo:

  • Imprimir una hoja con la letra de alguna canción que le guste (pero que aún no haya memorizado) e invítalo a leerla en voz alta  Para hacerlo más divertido, tararea o entona la canción con él o ella mientras realiza la lectura. 
  • Cuando salgamos de paseo, jugar a quién lea la mayor cantidad de anuncios y letreros, se lleva un premio. Permitir, obviamente, que los peques ganen la mayoría de las veces. 
  • También podemos aprovechar unos 30 minutos del paseo para llevarles a una biblioteca y enseñarles que estamos en un lugar para que su cerebro la pase en grande, como si de un parque de atracciones se tratase. 
  • Organizar un juego de intercambio de libros con otros niños o niñas. Eso le ayudará a comprender que la lectura puede ser una apertura a la socialización y una oportunidad de conseguir nuevas amistades. 
  • Hablar sobre libros o cuentos con tu hijo o hija y comparar sus historias con situaciones reales que a veces se presentan en la vida cotidiana. ¿Quién dice que hablar de libros no es divertido? Y más cuando la imaginación de un niño o niña es quien da vida a la conversación. 
  • El humor es un recurso infalible para hacer que el amor por la lectura crezca en nuestros peques. Por supuesto, hay que enseñarles que la comedia es una forma jocosa de interpretar la realidad y que no es prudente repetir algunas acciones de los personajes que aparecen en este tipo de libros.

Apoyarnos en los cómics como actividad de animación a la lectura

Los padres y madres nos llegamos a preocupar si vemos que hemos probado algunas actividades de animación a la lectura y aún no hemos logrado que nuestros hijos o hijas encuentren en los libros a un amigo fiel y de confianza con el que crecer, reír, divertirse y soñar.  

No todo está perdido en estos casos. Lo primero es mantener la calma. Pensar en qué estamos fallando y recurrir a nuevas estrategias. Porque quizá la solución no esté en los libros, sino en los cómics.

La influencia de los cómics o dibujos como el manga es absoluta en los niños y niñas de hoy en día. Es, sin duda, una excelente vía para inculcar el hábito de la lectura en nuestros hijos e hijas. Además, debajo de estas historias de ficción, aparentemente poco educativas, hay lecciones mucho más profundas y provechosas, en torno a materias como la conciencia, la amistad, la lealtad, la empatía o la generosidad.

lectura infantil tecnicas

¡Animarles a escribir sus propias historias!

Esta es una de nuestras actividades de animación a la lectura preferidas. El hábito de la lectura representa para los peques un pase directo a una especie de parque de atracciones visual e imaginativo. Aquí, la imaginación fluye con alas y, a veces, tal imaginación ha de ser plasmada en papel porque ya rebosa en su mente. Es el momento idóneo de darles un boli y papel, para que se pongan a crear por ellos mismos.

Es preciso animarles a que escriban, a que se expresen, por muy irreal y fantasiosa que sus andanzas nos resulten; no así a ellos y ellas. Aventuras que bullen en sus cabezas y que no hay que coartar. Que las retraten en papel sin duda será síntoma inequívoco que la lectura ya les está influyendo positivamente en su desarrollo.

Conclusiones

Antes de querer cambiar el mundo, debemos cambiar nosotros mismos. Este es el himno que tenemos que comenzar a entornar los padres y madres, para que los peques de la casa vean la lectura como una forma de ocio y entretenimiento súper guay. 

No obstante, somos los adultos quienes tenemos el compromiso de propiciar una transformación real en nuestras agendas y poner en práctica hábitos que enmarquen una disciplina lectora. Todo sea por teñir un futuro con personas más sabias, creativas y con libertad de pensamiento. De este modo, la esperanza de los más optimistas de construir un mundo mejor verá una rayito de luz. 

En definitiva, las actividades de animación a la lectura que recomendamos deben formar parte del día a día de todos en la familia. Y no basta con ponerlas en práctica y ya; hay que hacerlas con amor, así nuestros pequeños una vez que alcancen la edad adulta, recordarán aquellas aventuras literarias que disfrutaban en compañía con nosotros y sentirán el deseo de transmitir este hábito a las generaciones venideras.    

 

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