Ha llegado el momento en el que docentes y familia dejemos de pasarnos la responsabilidad educativa que todos debemos asumir. La escuela, entendida como lugar de preparación a la vida adulta está cambiando, y lo hace cada vez más rápido porque la sociedad se ha transformado en muchos sentidos, abriéndose al mundo, digitalizándose, y dando mayor valor a lo que somos.